La sanitización de ambientes (también llamada sanitización ambiental o higienización de espacios) es el proceso de aplicar un producto desinfectante sobre todo un recinto —no solo sobre una superficie puntual— para reducir la cantidad de virus, bacterias y hongos presentes en las superficies y en el aire.
A diferencia de la desinfección de una mesa o una manilla, la sanitización de ambientes busca cubrir el espacio en su conjunto, alcanzando rincones, mobiliario, textiles y el aire, mediante técnicas de aplicación que generan gotas finas o niebla. Es el servicio adecuado cuando se quiere elevar la higiene general de un lugar, más allá de la limpieza de superficies específicas.